En aikido lo primero que aprendes es a caer.
Es curioso, porque en un arte marcial, el primer trabajo es el ego, es aceptar, aprender a caer, no a golpear, atacar o inmovilizar, a caer.
¿Cuántas veces no hemos sabido caer y por ello nos hemos hecho mas daño de lo necesario?
¿Cuántas veces hemos aguantado más de lo necesario y nos hemos roto?
En la vida es igual, identificar cuando debemos parar, cuando debemos pedir ayuda y cuando nos tenemos que “rendir” es fundamental. Si no lo sabemos hacer, en la vida como en un arte marcial nos podemos romper. Trabajaremos en identificar los síntomas que nos alertan de como estamos. Esta toma de consciencia nos ayuda a identificar cuando saltar, cuando retirarnos. Hay que ser consciente del punto en el que lo intento hasta el límite, pero ni un centímetro más. Aprender a aguantar y no dejarlo antes de tiempo, sujetar los miedos es importante y a su vez identificar donde me empieza a hacer daño, es un arte muy difícil de conseguir.